Por: Miguel Sigler Amaya y Josefa López Peña
13 de marzo del 2008
www.opositorcubano.com
El
pasado viernes 7 de marzo fuimos invitados a la Casa Blanca para reunirnos con
el Presidente Bush con el fin de resaltar el 5to aniversario de la Primavera
Negra en Cuba, cuando se encarceló a 75 opositores pacíficos.
La visita consistió de cuatro programas. El primero fue una reunión privada con
el Presidente, que duró mas de treinta minutos. Después pasamos a otro salón,
donde nos esperaban 25 invitados por el Presidente, entre ellos seis embajadores
de diferentes países (incluyendo la República Checa y otros países del ex bloque
soviético, el Secretario de Comercio, Carlos Gutiérrez, quien es de origen
cubano, el Congresista Lincoln Diaz-Balart, con su Jefa de Despacho Ana
Carbonell, y varios funcionarios del gobierno estadounidense y líderes de
organizaciones de derechos humanos americanas que trabajan por Cuba. Luego, en
otro salón, se presentó una exposición de fotos ampliadas de familiares del
grupo de los 75, la cual acaparó la atención de todos los presentes. Finalmente,
hubo una entrevista con medios de prensa, incluyendo cadenas de televisión de
diversos países del mundo.
El encuentro privado con el presidente Bush fue muy emotivo y de suma
importancia para los presos políticos cubanos, quienes simbólicamente fueron los
protagonista de este evento. El Presidente se interesó por las condiciones en
las cuales están obligados a convivir, el sistema de salud carcelario, la
alimentación y el trato que reciben Tuvimos la oportunidad de relatarle
detalladamente la situación general de todos los presos políticos y de
conciencia, haciendo énfasis en los mas enfermos, y destacamos el destierro al
que son obligados muchos de ellos como condición para su liberación. También
abordamos el tema del incremento de la violencia contra los opositores
pacíficos, la sociedad civil y las iglesias, poniendo de ejemplos la invasión
violenta en una de las iglesias en las zonas orientales, el grupo de jóvenes
reprimidos y arrestados por usar la manilla con la palabra CAMBIO, y la reciente
agresión física y detención contra diez opositores por distribuir ejemplares de
la Declaración de los Derechos Humanos varios días después de que el gobierno
cubano firmara el Convenio sobre Derechos Civiles y Políticos. Por su parte, el
Presidente envió un mensaje a las Damas de Blanco a través de Josefa, quien fue
una de sus fundadoras, de que cuando ellas oran por sus familiares encarcelados,
el pueblo norteamericano lo hace con ellas.
El Presidente Bush demostró mucho amor hacia el pueblo cubano, reafirmando
firmemente la política de su gobierno hacia el Gobierno Cubano, por considerar
que en Cuba no hay cambios sino la sucesión de un dictador por otro, quien
continúa violando los derechos humanos, reprimiendo a su pueblo y llevando a
prisión a personas por sus diferendos políticos.
Asimismo, se comprometió a seguir brindando su apoyo y solidaridad incondicional
para con todos los presos políticos y la oposición interna y externa, y de
recabar apoyo internacional para acelerar los cambios hacia una verdadera
democracia en Cuba.
Este encuentro ha sido una experiencia inolvidable porque, mientras allí
estábamos físicamente mi esposa y yo, en nosotros se reflejaba la dignidad del
pueblo cubano frente a su sufrimiento por casi medio siglo ante una tiranía.
Representábamos a los presos políticos y de Conciencia, a la valiente oposición
interna y a las valiosas organizaciones y personalidades cubanas en el exilio
que luchan por la libertad de Cuba.
Aprovechamos la ocasión para hacerle entrega al Presidente Bush un documento
enviado desde Cuba por el Movimiento Independiente Opción Alternativa sobre los
requisitos para el cambio y su gestión por la unión de la oposición pacífica
para propiciar la libertad de Cuba. También le entregamos una manilla con la
palabra “CAMBIO,” la cual se puso al momento en su mano izquierda, cuatro discos
que contenían vídeos de actividades de la oposición dentro de la isla, y como
gesto de amistad y hermandad histórica entre ambas naciones, le obsequiemos una
banderita cubana pequeña y una bolsita de tierra cubana que habíamos traído con
nosotros cuando tuvimos que salir de la isla. En ese momento el Presidente se
mostró tan emocionado que le pidió a su fotógrafo una foto junto a mi, apretando
mis manos mostrando la banderita cubana y la bolsita de tierra, y me prometió
hacerme llegar una de estas fotos. En agradecimiento y reciprocidad, él nos
regaló cinco sellos de metal dorado con la simbología de la Casa Blanca y su
firma grabada, un folleto de su declaración sobre política cubana, un documento
sobre la historia de la Casa Blanca y varias fotos familiares, entre otros
obsequios.
Nuestra impresión del Presidente Bush, fue, que es un hombre especial por su
alta sensibilidad humana, sus sentimientos y amor por el prójimo, y su carisma e
inteligencia. Pero, lo mas que nos impresionó es, el afecto que siente por el
pueblo cubano y su entrega total a la libertad de Cuba.
Todos los cubanos de buena voluntad debemos agradecer a los que hicieron posible
este encuentro con el Presidente Bush. Agradecemos especialmente al Congresista
Lincoln Díaz Balart, Ana Carbonel y a las organizaciones, Plantados Hasta la
Libertad y la Democracia en Cuba, M.A.R. por Cuba, y el Directorio Democratico
Cubano.
Nota: Miguel Sigler Anaya sufrió dos años de presidio político a partir de la
ola represiva de la Primavera Negra del 2003. Su esposa, Josefa López Peña,
enfermera de profesión, fue una de las fundadoras de las Damas de Blanco. Al
salir Miguel de prisión, fueron desterrados, llegando a Estados Unidos en
octubre del 2005. Miguel tiene dos hermanos presos en Cuba, Guido y Ariel,
condenados a 20 años como parte del Grupo de los 75 de la Primavera Negra de
Cuba. Durante años, su familia en Matanzas ha sufrido numerosos actos de
repudio, ataques violentos y represalias por sus actividades opositoras. Son
fundadores del Movimiento Independiente Opción Alternativa, que continúa
operando en la isla. Luego de estadías en Missouri y New Jersey, Josefa y Miguel
residen actualmente en Miami junto a sus tres hijos.Para contactarlos sus
telefonos son los siguiente: 786-768-4428 y 305-443-0664
Carlos Alberto Oyarce